11/8/16

Derecho de admisión: Prohibidos Niños

Cuando no tenía hijos y en una cafetería un niño gritaba, reconozco que miraba hacia donde estuviese, digamos "raro".

¡Cómo han cambiado las cosas!.

Hoy en día es mi hija la que grita emocionada por ahí mientras corre dándolo todo. Y me produce satisfacción verla así, simplemente feliz.

Esta semana pasada fui con una amiga y su hija, que es del mismo tiempo que mi peque, a tomar un café de buena mañana.

Escogimos una cafetería que tenía parte de atrás, para intentar no molestar mucho.

foto: Mamás Viajeras

Pues allá que las enanas se lanzaron a recorrer medio pasillo (en ese lateral no había clientes) gritando mientras se perseguían la una a la otra.

Te pones colorada porque no las puedes amordazar y con 19 meses tampoco entienden el "no chilles" cuando están tan exaltadas. Y tienes miedo de que a alguien le pueda parecer mal, aunque las peques no están en una zona donde haya gente (si la hay a dos metros), ni empujan ni molestan a nadie físicamente, sólo gritan.

Cuando levanté la mirada, vi al dueño de la cafetería con cara de pocos amigos. Lo conocía de antes y siempre suele sonreír. Deduje rápidamente que no le estaba gustando ni un poquito el tema.

Lo comenté con mi amiga y decidimos terminar los cafés e irnos. Entre medias, otro par de gritos ahogados de las peques y el dueño del bar ya empezó a resoplar.

No volveremos a ese sitio, eso es seguro.

Pero me hace plantearme cosas como... ¿Debería no ir a una cafetería mientras mi hija pueda resultar molesta a alguien?. Que no se me malinterprete, me refiero a mientras no pueda hacerle comprender que no puede chillar de pura felicidad porque pueda perjudicar los tímpanos de alguna persona.

Entiendo que si estuviese corriendo entre las mesas con gente y molestándolos o echándose al paso de los camareros, eso sí que me parece que no lo debo consentir, y no lo hace, pero... 

¿Sólo puedo ir a cafeterías con zonas infantiles?. ¿Me queda vetado el resto?. ¿Soy mala persona por dejar que mi hija se divierta aunque grite un poco?. ¿Son los demás los que deben asumir que los niños son niños?.



¿Cuál es el término medio?. ¿Ese punto de inflexión que no debo cruzar para no romper la armonía del universo?...

Qué difícil lo hacemos todo, y que intolerantes somos con los niños (y de rebote con los padrastrones como yo) antes de tener hijos propios y de entender que son la naturalidad en persona. Que ríen, lloran, cagan y duermen cuando y como quieren porque, simplemente, pueden.

Porque en nuestra conciencia está saber dónde los podemos o no llevar. Porque no se me ocurre meterla en un café pub a las 9 de la noche, ni tampoco en un restaurante donde se habla en susurros. Pero también sé que hay en restaurantes y cafeterías donde no puedes escuchar ni tus pensamientos y quiero pensar, que mi hija ahí no está de sobra. 

Y que si la llevo a un bar que no está hasta los topes y mi hija ríe y grita, ver que la gente se gira y sonríe, para mí ya es lo normal y no lo que me pasó en este local.

15 comentarios:

  1. Yo terminé por ir a cafetería con zonas de juego o tomar el café en 10 minutos y salir. Tiempo que mi hijo estaba entretenido con algo.
    Ahora con dos, ya casi imposible, porque me estreso, intento que se estén quietos, cosa que no consigues, que por algo son niños.
    Recuerdo que con dos años nos fuimos a tomar un café y el bar tenía escaleras. El niño estuvo un rato entretenido y luego decidió ir a las escaleras, que sabía subir perfectamente pero, tras ver pasar a dos camareros, decidimos irnos, que tampoco es su trabajo esquivar niños. Total,que los de la mesa que teníamos pegados, al lado, matrimonio cincuentón, me soltaron algo y le dije que el niño no se caía, pero el camarero si podía tropezar, y mejor nos íbamos, que ya nos tomaríamos café tranquilamente, cuando fuese algo mayor. A lo que el señor me responde que va a poder el niño con nosotros y que si no para, que haremos. Mi respuesta, Tomar cafés de 10 minutos, como ahora.

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  2. El problema es que nos tratan como apestados y todos hemos sido niños

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  3. Yo lo veo normal. Son nuestros hijos y nos parece de lo más normal que corran y griten, pero también hay otras personas que van a tomar un café para despejarse, hablar de sus problemas con un amigo, descansar 10 minutos del trabajo... y no les apetece escuchar gritos de niños.

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    1. Es que cada uno al final pone sus propios límites. También hay gente q ve gritar a niños pequeños de pura felicidad y se parte de risa, que quizás es a lo que yo estoy acostumbrada.

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  4. En mi opinion no creo que una cafetería sea lugar para que un niño campe a sus anchas. Si es tranquilo y puede estar sentado bien, sino, para eso hay sitios para niños. Igual que yo si estoy feiz no me pongo a gritar y a cantar porque soy consciente de que molesto. O no me llevo al perro a la cafeteria si sé que se pone a ladrar (ojo, sin tergiversar ahora con que comparo niños con perros). Lo que digo es que no a todos le gustan los niños que gritan... y si, es molesto. Pero lo molesto no son los niños en si, sino ver a los padres con todo el pasotismo del mundo mientras los crios campan a sus anchas..

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    1. Estoy de acuerdo contigo con respecto en que odio los padres pasotas. Eso si que no va conmigo.

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  5. Todos pensamos que nos hemos portado súper bien de pequeños y yo recuerdo ir con mis padres a los bailes de mayores y juntarme con otros niños a jugar, pero eso de estar sentadica y calladica... ni de coña.
    No sé, a mí no me molestan mucho, hay taaaaantas cosas peores, que esto no es ná.

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    1. Está claro. Pero algunos se han olvidado de lo que es ser niños. Qué penica!

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  6. Mi poblema son los vecinos y su incomprensible actitud con mis hijos como cuento en el post, más aún cuando ellos también son padres.
    Sin embargo en los bares y cafeterías, hábitat natural de las criaturas y su padre, solo hemos recibido comprensión y un cariño tremendo en el trato con los nenes...¡y en varios bares, no uno concreto! Igual es porque andamos todo el rato detrás de ellos y damos pena, o porque los sobornos de los camareros en forma de gusanitos y piruletas los convierten en seres todopoderosos que hay que respetar...¡Hay esperanza!

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    1. Caramba. Nunca se sabe donde pueden estar los intolerantes....

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  8. A mí me molestan mucho cierto tipo de adultos y no voy por ahí exigiendo que los echen...Y son mucho peores que los niños, pues los niños lo hacen por felicidad e inconscientemente y los adultos ya tendrían que tener una pizca de educación y saber cuando molestan...Buen post!

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    1. Muchas gracias. Tienes mucha razón. Si en general son muchos los adultos maleducados y pocos o más bien ningún niño lo hace con mala intención.

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